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El
estilo limpio y directo del fotógrafo
Albert Watson
(Edimburgo, 1942) captó la
atención de numerosas revistas
de moda americanas y europeas
como "Mademoiselle", "GQ"
y "Harper´s Bazaar"
En
1976 consigue su primer trabajo para
"Vogue"
y eso, junto a su traslado a Nueva
York significa el lanzamiento definitivo
de su carrera. Desde entonces, Watson
ha hecho más de 250 portadas
de la revista americana, además
de más de 50 para "Rolling
Stone" y muchas otras para "Time",
"Newsweek", "Vibe"
o "Interview", retratando
a iconos (celebridades) de nuestra
época como Kate Moss, Christy
Turlington, Naomi Campbell, Scarlett
Johansson, Uma Thurman, Mick Jagger,
Jack Nicholson, Eric Clapton, Cliff
Richards, John Travolta o Johnny Deep.
La
etiqueta de
fotógrafo de moda le
queda muy corta a
Albert Watson - www.albertwatson.net
- Es cierto que
por su objetivo han pasado, con o
sin ropa, las "top models"
más afamadas, pero también
puede presumir de haber retratado
a Kofi Annan para la portada del "Time"
y de haber reunido a dos amigos y
filántropos como Bill Gates
y Warren Buffet para una sesión
fotográfica.
Además
de sus encargos (entre ellos fue elegido
fotógrafo oficial de la boda
del príncipe Andrés
de Inglaterra con Sarah Ferguson),
Watson
ha seguido llevando a cabo sus proyectos
personales, en los que plasma su original
y limpia mirada sobre las cosas más
sórdidas. Una mirada que sin
duda ha creado escuela y que está
muy influida por artistas relevantes
como David Hockney
o Edward Hopper,
auténticos testigos de la soledad
de la vida norteamericana.
Después
de realizar, por encargo del entonces
príncipe de Marruecos, un libro,
"Maroc",
sobre ese país en 1998, volvió
su mirada hacia Las Vegas. "Maroc"
es un libro en el que Watson muestra
su fascinación por la diversidad
de esa tierra y sus paisajes y donde
utiliza diferentes registros para
captar la esencia y el espíritu
de ese país.
El
uso del blanco y negro es una constante
en la obra del fotógrafo escocés.
Además el gran formato de cada
una de las imágenes impacta
en el espectador, que no puede dejar
de apreciar la fuerza de cada retrato.
Después
de "Maroc"
realizó otro libro, esta vez
sobre Las Vegas
y no por encargo.
"Nosotros
los europeos, vemos Las Vegas como
si fuera de otra galaxia. Es un
sitio exagerado, decadente, sórdido
y, a la vez, divertido. Me planteé
el trabajo como si fuera un empleado
del "National Geographic"
y tuviera que hacer fotos para animar
a la gente a visitar Las Vegas.
Fue un libro totalmente diferente
al anterior, pero igualmente satisfactorio."
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