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LA EMPATÍA, PONERSE EN EL LUGAR
DEL OTRO
A
la hora de regalar es importante no
fijarse en lo que uno desea sino guiarse
más por los gustos de aquel
que recibirá el nuevo obsequio.
Es
necesario una buena dosis de empatía,
es decir, ponerse en el lugar del
otro. Sólo recurriendo a este
ejercicio mental es posible imaginar
lo que verdaderamente puede necesitar
el futuro receptor del regalo.
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SI EL REGALO ES UTIL, MUCHO MEJOR
El
presente que se escoja no tiene por
qué ser necesariamente de enorme
utilidad aparente, pero si es útil
mucho mejor.
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NO SIEMPRE LO MÁS CARO, ES
EL REGALO MÁS APROPIADO
Hemos
de desechar la extendida idea respecto
a que el producto más costoso
siempre será el mejor regalo.
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TRATAR DE EVITAR LOS OBJETOS MÁS
TÏPICOS
Adquirir
los objetos más típicos
como por ejemplo películas
o colonias puede poner en manifiesto
la voluntad que deseaba quitarse de
en medio un regalo un tanto engorroso
para usted.
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SELECCIONAR PREVIAMENTE EL TIPO DE
REGALO ANTES DE ELEGIR EL LUGAR O
DESTINO
Antes
de elegir el sitio donde comprar el
regalo, es necesario lógicamente
haber pensado que tipo de regalo es
el adecuado para la persona receptora.
Los destinos son múltiples
y todos ellos están en función
del regalo deseado: - Grandes almacenes,
tiendas especializadas en productos,
mercadillos, tiendas artesanales,
boutiques....
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AQUELLO QUE SE REGALE HA DE SER ANTE
TODO Y EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE
PERSONAL
El
regalo personal siempre es el más
apreciado. Es en los momentos especiales
cuando este detalle es más
importante y valorado. Regalar algo
cuyo significado y simbolismo sólo
sea interpretado por la persona que
regala y por la que lo recibe de forma
recíproca es señal de
haber acertado con un buen regalo.
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